Historia viva de Piedrahita: Un otoño goyesco (1.786-2020)

La vendimia de Goya en Piedrahíta

Era el verano de 1.786 y la XIII Duquesa de Alba, María Pilar Teresa Cayetana de Silva Álvarez de Toledo, conocida como “La Cayetana”, disfrutaba con sus selectos amigos ilustrados, de su lujosa residencia de Verano en Piedrahíta, “Su casa de campo”, que hoy conocemos como El Palacio.

Unas décadas antes, el Duque Viejo, XVI Señor de Valdecorneja y abuelo de Cayetana, había traído a los mejores arquitectos, artistas e ingenieros de España y Francia, ya que fue embajador en París: Logró construir un soberbio Neoclásico Palacio Francés que firma Jacques Marquet, sobre los planos de Manuel de Lara y Churriguera.

Obras de Homero y Ovidio regaban su conocida biblioteca clásica, hoy desaparecida… plantas exóticas convivían con frutales en un orden de la naturaleza que se dirigía desde el inicio del Patio de Armas, al Puente de las Azucenas: un Jardín histórico con una elegante terraza Italiana y cinco estanques que abrían el paso directo a Peña Negra, estribaciones de la Sierra de Gredos.

Tras la muerte del Duque Don Fernando, su nieta ostentaría el mandato del Ducado: mujer enigmática, adelantada en siglos, mujer ilustrada, desenfadada y con una personalidad que sólo Goya sería capaz de plasmar. Sí, indudablemente estamos ante la Musa de Goya, y Piedrahíta fue el locus amoenus de su extensa, en diversos ámbitos, amistad.

Jovellanos, Menéndez Valdés y efectivamente, el universal Pintor Goya estuvo temporadas en nuestro querido Palacio, hoy colegio, que ha servido de inspiración a muchos artistas e incluso para otras obras arquitectónicas como es el caso del Parador Nacional de Gredos, en Navarredonda.

En el Verano de 1786 el pintor se encuentra en su época costumbrista, y en el Valle del Corneja realiza varios bocetos de cartones para tapices: “La Siega” representando al Verano y “La Vendimia” en representación del Otoño.

Esta última obra forma parte de la cultura y sociedad Piedrahitenses: Desde Rural Corneja y Excelencia Rural, nos hemos propuesto dar a conocer y potenciar la cultura del Valle del Corneja. Es por ello que os queremos desear un feliz otoño y qué mejor recordar esa época dorada en estos tiempos grises y pensar en ese pasado de éxitos en nuestra tierra… para forjar juntos un futuro próspero:

La conocida obra, muestra el momento punta de la carrera del pintor: vemos a una joven Duquesa a la izquierda con una vestimenta negra, posiblemente por la pérdida de algún ser querido. La mujer que sostiene en su cabeza un cesto es Josefa Bayeu, esposa del Goya, e hija y hermana de los famosos artistas Bayeu (Ramón Bayeu). De un color albero encendido viste el Duque de Alba consorte, comunicándose sensualmente con su Duquesa mediante el racimo de uvas. Un alegre niño intenta tener su parte de ese racimo, probablemente Francisco de Paula, hijo del artista, que contaría con unos 5 años aproximadamente. Es innovador que el niño de la espalda al espectador.

En mi humilde opinión y lo que he podido estudiar, la imagen triangular está llena de simbolismo: la paz del campo, los rostros rebosantes de felicidad contenida y paz interior: lo sano del campo y el vino. “A veces miro esta obra por un tiempo, embriaga como el vino”.
El “bodegón” de los personajes tiene un ápice de erotismo y mucha sensualidad que podemos entender con la mirada y ofrecimiento de la fruta entre los duques.

El monte cercano que aparece en la Obra es el conocido como “Cerro de La Cruz” que se extiende entre Piedrahíta, Santiago del Collado (pueblo que parece querer mostrarse en la margen izquierda de la obra, entre los árboles), y Las Casas de Sebastian Pérez. Las expresiones de montañas que lo rodean son inspiración del artista, posiblemente influido por la cercanía de las Sierras de Gredos y Béjar ,que desde la falda de la Sierra de Piedrahíta se pueden divisar.

Efectivamente en aquellos años el clima hacía posible el cultivo de la Vid y la plaga filoxera no azotaría aun los campos de España. Las fincas que aparecen tras los protagonistas siguen existiendo: Una es “Las Ceras” y curiosamente hay otra finca que se sigue llamando “Las Viñas”. Los sillares y la disposición del suelo es idéntica al “esquinazo del parque” bajo el que el pintor realizaría el grabado, Capricho no9, “Tántalo”, unos años más tarde.

Los personajes en La Vendimia: Sobre todo las dos mujeres vestían de “Maja”. En aquella época había dos usos: “Petimetre” para los usos sociales nobiliarios y “Majo”, clase más popular.

Nuestra Duquesa amaba nuestro pueblo y lucía de maja en muchas obras (archi-conocidas son la Maja Desnuda y Maja Vestida).
Es muy chocante para esa época de sociedad estamental que una persona de alta sociedad, como Josefa se mezcle en la acción de vendimiar, ¡pues sí! hay otro ápice de igualdad en esta obra con la pieza principal de la pirámide, portando un cesto con uvas que da la sensación de que las ha recogido ella misma.

No nos quedamos cortos al decir que La Vendimia es uno de los trabajos de Francisco de Goya con más detalle y más simbolismo: nos cuenta una historia, nos está mostrando y abriendo un nuevo pensamiento casi pre-revolucionario.

El Otoño de 2020 es diferente por motivos que todos conocemos pero desde la iniciativa popular, con mucho cariño y de una manera altruista, os presentamos nuestra Vendimia representando al Otoño.

La Duquesa de Alba, es interpretada por Sonsoles, Directora del Hotel Ribera Del Corneja, y ferviente admiradora de Doña Cayetana.
El Duque es Rodrigo, un servidor y Director de Excelencia Rural.
La mujer de Goya es Silvia, empresaria de Piedrahíta: Cinderella Regalos y Capelli Peluqueros. Un simpático niño también se une a la causa: ¡Gracias Hugo por formar parte de la historia de tu pueblo!

Todo con lo anima nuestro Suso, director de Rural Corneja y miembro del Hotel Rural Cayetana, Rural Corneja es una maravillosa iniciativa para potenciar ésta olvidada zona de Ávila pese a sus infinitos recursos turísticos.

Los trajes, ¿de dónde los hemos sacado?

Como sabéis desde 2004 Piedrahíta cuenta con un fin de semana temático “Piedrahíta Goyesca” por lo que muchos conservamos trajes de esas gloriosas ediciones que volverán.

En el caso de Sonsoles luce un traje original de bodas de Piedrahíta del Siglo XIX, Rodrigo un traje de Teofilo, conocido sastre ya jubilado de nuestra Villa. Silvia, ha jugado con complementos que podréis encontrar en Cinderella con una antigua pañoleta Charra y es que, cercano a esos años ¡nuestra villa perteneció a Salamanca!

Feliz Otoño con un poquito de nuestra Historia, que de alguna manera, es la historia de todos. Os animamos a visitar el Valle de la Luz y del Color, que en estos meses luce más que nunca… disfruta el Puerto de Chía, mira al horizonte en Peña Negra: Somos el anfitrión que te mereces.

Gente que quiere a su pueblo. Rodrigo González Labrador.

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